Desde secuelas traumáticas hasta alteraciones congénitas
Las necesidades reconstructivas pueden surgir por secuelas de trauma, quemaduras, lesiones cutáneas o malformaciones congénitas. Asimismo, algunas personas requieren procedimientos relacionados con la corrección de la forma de la nariz, la corrección de cicatrices o la reconstrucción de tejidos afectados por pérdidas de volumen, deformidades o cambios estructurales que comprometen la simetría y el equilibrio facial.
